te van a comer las ratas…
Septiembre 5, 2009
una rata me está comiendo el dedo chiquito del pie. es una rata diminuta, de bigotes largos, inofensiva, pero atrevida la muy pícara.
la miro con cara de reprobación y ella me devuelve una miradita entre tierna y desobediente, como diciendo ¿y qué vas a hacer ahora? Una vez consumado el hecho qué puedo hacer. Nada. Ya está. Me está comiendo el dedo. No es que me amenazó y nos medimos en un juego de mutuas posibles amenazas. No. Fue mucho mas rápido y letal. Se apareció, la asusté y me desligué del tema, me quedé tranquilo, pensando que la había ahuyentado. Cuando quise acordar ya iba por tres cuartas partes del dedo chico de la pata. ¡Había vuelto la muy turra! Silenciosa y mortal. Ahora está por empezar con el segundo dedo. Es así, y mucho no puedo hacer. La muy ratona me dejó al descubierto, me dejó en evidencia. ¡El rey está desnudo!, exclamó infantil y triunfal a la vez. Birló con sencillez todos mis sistemas de seguridad, todas mis recetas racionalmente urdidas. Dos puso en juego esta rata para colonizar mi pie y mi cuerpo. Su decisión y su pragmatismo. Era una rata peronista por lo visto. En cambio yo, simple y destacado mortal. Socialista, siempre politicamente adecudo, esgrimiendo las armas de la palabra y la razón, no pude demostrar la supuesta superioridad de la raza humana, no logré honrar al género del que soy parte. La rata había utiliazado la crítica de las armas, mientras yo me quedé en el ejercicio onanístico e interminable de las armas de la crítica.
Unas horas ya pasaron, y esto casi que empieza a ponerme nervioso. La ratita ya va por la mitad de mi empeine. Casi que me puedo llegar a quedar sin pie. La pregunta que me surge es ¿dónde meté todo ese alimento? Una ratita chiquitita se está comiendo casi entero un pie tamaño 45. Entiendo que sea muy sabroso (ya que tenía abundante olor y sabor a queso) pero se va a indigestar la pobre. Estoy empezando a preocuparme por su salud. ¿No se irá a indigestar? ¿Se podrá curar el empacho a una rata? ¿Podré tirarle del cuerito si se empacha?
Abundantes veces mi mamá me decía, con la voz de gravedad que adquieren las madres que buscan asustar a sus hijos cuando los ven perfilarse por la mala senda: ¡si seguís así te van a comer las ratas! Me lo decía insistentemente, empleando el mismo tono melodramático con el que recibía las cuentas de la luz o del teléfono. Me lo decía cada vez que me levantaba cerca del mediodia. O cuando me encontraba tirado viendo televisión, o leyendo algún insufrible libro. Mientras que yo, para zafar de la emoción violenta que me generaba su predicción a lo Lilita Carrió, me escapaba por alguna chistosa tangente. Nunca quise hacerle caso. Pero hoy la recuerdo más que nunca, pobre vieja, pues llegó el día en que tengo que darle la razón. Efectivamente las ratas se comen a las peronas. En especial a las personas que emanan olor a viejo. Lo bueno es que esta rata me agarró con el pantalon mas deshilachado de los dos pantalones que tengo. También lo bueno es que me encontró con el pie desnudo, porque si no hubiera estropeado mi único par de zapatos, ya viejos y gastados por el uso. También lo bueno es que me encontró casi a findemes, que es cuando más hambre tengo.
elnico
la guerra de los goles
Agosto 22, 2009

Suspienso
Agosto 18, 2009
Después de peliar infructosamente con las arbitrariedades tecnológicas de alfredo wordpress, dejamos al querido lector una nueva participación del escritor negro de esta página, apodado aquí como Negristófeles.
Buen provecho
Suspienso
Esta suspensión de polvo llamada mundo
esta suspensión de viento llamada vida
esta suspensión de espacios llamada tiempo
esta suspensión de movimientos llamada quietud
este enroscarse porque sí, de vívoras que buscan calor.
negristófeles, 3/8/09
Suspienso
Esta suspensión de polvo llamada mundo
esta suspensión de viento llamada vida
esta suspensión de espacios llamada tiempo
esta suspensión de movimientos llamada quietud
este enroscarse porque sí, de vívoras que buscan calor.
negristófeles, 3/8/09
InTenso I
Agosto 18, 2009
La reciente aparición de la pluma negristofélica en la comunidad guisonera, arroja a su autor a un nuevo pico de popularidad entre las miles de personas que todos los días se dan cita para leer las novedades de este blog. Agradecemos pues la participación del señor Negro Perez a través del puema que figura a continuación.
Sin más, lo dejamos a usted a merced de estas palabras, que te atraviesan y te abrazan.
InTenso I
Es tu pequeña batalla de animalidades,
es el retazo de aire que evapora tu boca,
es tu sinfinología de historias inconexas,
es el blues que parece fermentar en tu silueta…
es la curiosa niña que se enfrenta a un mundo oscuro,
es la frontera sin frontera que te estalla el corazón,
una aventura sin razón, porque sos más que una sola
y traspasás.
Es el exilio de tu tierra firme,
es el cantar de un canto tipo flecha,
es el aparejo de elásticos que llevás por músculos,
es el desfile de sorpresivas salvedades
que te impide caminar en lo mediano,
estrecho, bajo, cotidiano;
el tal vez de un quizá,
pero en todo caso más que dudas y certezas: afirmaciones;
y en todo caso un hogar que no te ahogue,
algo más parecido al mar que al río,
pero más cerca de un río que de un estanque,
y también esa risa de deshielo que se arroja en tu montaña.
Es eso, y es todo lo demás que yo no se,
es tu mirada siempre pregunta, siempre asombro,
es toda tu fuerte, tu débil,
es tu aura de contacto, y tu desierto entre selvas
es eso, y es todo lo otro que no se,
pero que hace ruido y abre, por doquier,
pequeños túneles o grietas donde nace,
la vertiente que te vierte.
Ay cómo divierte y qué bueno,
que en tu torpe y fugaz modo
ames la luna.
negro.
1/05/09
Mataron a Mirtha Legrand
Agosto 8, 2009

Este poema pertenece a Martin Pucheta, un pueta chicharachero de gualeguaychú. fue pubicado en la revista paranaense de cultura Laurentino, pueden verlo en: http://culturaenparana.com.ar/?p=150
Mataron a Mirtha Legrand. La mataron.
Un balazo al corazón en pleno almuerzo
sobre en mano.
Toda la “familia argentina” lo vio.
Cayó de boca al plato
con los ojos desiertos y claros.
Los ojos de los muertos son siempre
cielos desiertos y claros.
Bebieron de la sopa los ojos abiertos,
cabellos de ángel es lo último que vieron,
lo primero.
Mataron en vivo a Mirtha Legrand.
Cayó en la sopa con los ojos.
Mataron de un tiro a Mirtha
arriba del plato,
en la hora del puchero y el caviar.
Se quedaron helados Nicole y Cubero.
Sólo Alfredo se paró
tirando la silla.
Y Nicole se desmayó sobre Cubero.
Toda la “familia argentina” lo gritó,
parecía el grito de un gol desde lejos
el oscuro gol de un dios Antidiego.
Mataron en directo a Mirtha Legrand.
Balazo y a la sopa.
Directo al corazón con los ojos
“Chiquita” y la “Familia”.
Las cámaras cortaron enseguida
y mandaron una tanda.
Pero quedaron los ojos de Mirtha
en toda la pantalla.
Un ojo cuadrado con cielo de Mirtha
la pantalla.
Mataron a Mirtha Legrand. La mataron, che.
Los ojos en la sopa fría.
Los ojos fríos en la sopa del cielo.
Martin Pucheta
perspectivas de la vida y de la muerte
Julio 15, 2009
su cuerpo se estremeció de dolor, el más intenso dolor que haya sentido en toda su vida, se asustó, quedó ínmovil, pero pronto comprendió de qué se trataba. ese mismo dolor era el prólogo de su muerte. en segundos nada más sus músculos se contrajeron, sus huesos empezaron a ceder al poderoso embate de las plancha gigante de hierro que oprimia sus costillas. la sangre fluyó con una intensidad inusitada, la respiración se aceleró, cada vez más corta, agitada. intentó gritar, expulsar su dolor en un alarido que desgarró su garganta, pero no pudo, todo el aire contenido en su cuerpo slió derrepente, todo el aire que desde su nacimiento fluye por sus diminutas venas, por sus tiernos músculos, ese aire añejo, un aire profundo guardado en las cavidades de su cuerpo desde que nacio a orillas del arroyo atoñico, en los alrededores del basural de paraná, ese aire que la había acompañado en su corta vida salió repentinamente, sin que ella lo quisiera, salio desobedeciéndola, ya ni su cuerpo le pertenecía. acostumbrada a que nada le pertenezca, esta vez tampoco su cuerpo fue suyo, y su aire salio con fuerza desgarradora por la garganta, como un torrente de aire, una columna invisible que al salir, avasalladora, por su cuerpo arrasó todos los órganos que encontraba a su paso, y desagrró hasta destruir su garganta. el dolor fue total. pero el grito no salio de su boca, nada emergió de su cuerpo, sólo el silencio, sólo las estridentes notas que la muerte le arrancaba al detonoar sus órganos internos. su cuerpo, al borde la muerte, tampoco le pertenecía, ahora era de ellos, esos extraños, grandulones, que se divertían explotando sus entrañas. su muerte -pensó- tampoco le pertenecía.
nadie vino en su ayuda, como nunca antes nadie había ayudado tampoco a su vida, ni la había acompañado. la violenta muerte cornó su violenta vida, repleta de ausencias, llena de soledades, su fallecimiento es su vida.
si repasamos los hechos, el intersticio en el tiempo que desencadenó su muerte nos vemos que primeramente fue el miedo, el saberse observada, escuchada, olfateada, percibida, perseguida. se detuvo, quieta, espectánte, rogando que sus chacales amenazadores no la vieran, que se vayan rápido, que distraigan la mirada en algún otro sitio de la casa. así ella podía moverse sigilosa, calculadamente, como lo había hecho hasta ahora, en busca de comida, o refugio para el intenso frio que apretaba sus pulmones y apuraba su paso, hasta llevarla a cometer torpesas como esa. ahora su vida pendía de un delicado instante. un diminuto movimiento, el crujir de una de las cientos de hojas secas que había en el lugar, el movimiento de los miles de fierros y latas errumbradas que hay en el sitio, cualquier ruido podía desencadenar lo peor, lo más temible. ¿qué es lo más temible en una vida llena de tantas privaciones, marcada por mil vejaciones?
vaya uno a saber qué fuelo que le pasó, si el hambre, el frio o quizás el amor ¿por qué no? ¿son suceptibles de amar y de ser amados estos seres, esta clase de ciraturas que nacen y mueren anónimos, a orilla de un arroyo alimentándose de la basura, sin educación, sin familia, sin más que persecución y muerte? no sabemos, y tampoco podemos imaginarnos, qué fue lo que la llevo a dar ese paso en falso, ese movimiento de más que llamó la atención de sus perseguidores ocasionales.
–es una cuestión de perspectiva –le dijo el uno al otro, agitado por el esfuerzo, mientras ambos rompían en pedazos el cuerpo de la pequeña, oprimiéndo una plancha de fierro oxidada contra su cuerpo, tendido ya en el suelo. desde su óptica, lo que nacía como diversión, como entretenimiento y pasantiempo, como ocio destructivo, significaba el final de una vida. pero claro, cómo iban a saber que se trataba de una vida, si nunca había aparecido en televisión.
Al terminar su faena homicida los dos sujetos se secaron el sudor, ahogados por la risa y la alegria mientras se limpiaban las manos ensangrentadas. en el suelo, contra el zócalo, tras la placa de herrumbre, abajo de una mata de hojas secas, yacía el cuerpo sin vida de la pequeña. una pierna, una piernita débil y blanca, junto con su cola delgada y larga, se dejaban ver inmóviles, como certificado de defunción.
elnico
Palabras para Verónica
Julio 13, 2009

Escrito por Oscar Taffetani
Agencia de noticias Pelota de Trapo
Miércoles, 08 de Julio de 2009 14:23
(APe).- Esto parece una enseñanza del Tao: que en la fragilidad reside la verdadera fortaleza; que el arma más poderosa, capaz de disuadir a cualquier enemigo, es la mano abierta, el pecho desnudo; son los ojos humanos que taladran y taladran el infinito.
Qué decirle a Verónica, la muchacha que secuestraron ayer, la trabajadora de Pelota de Trapo a la que intimidaron, a la luz del día, sin capuchas ni barbijos, algunos matones a sueldo del poder. Qué escribirle.
Verónica no lee estas notas. Está lejos del mundo de la dialéctica y de los discursos. Lo de ella es la vida. Lo de ella es vivir y hacer vivir. Amar. Desde la cocina, preparando el alimento para los chicos, ama. Y al volver a casa. Y al entregarse al descanso y al sueño. Su vida, más allá de rigores y tristezas, transcurre entre distintas formas del amor.
Los secuestradores de Verónica no pudieron conseguir lo más hermoso de ella, que es su risa. La intimidaron, le hicieron sentir por un rato que eran capaces de hacer daño, pero nada más. De la alegría de Verónica y de su risa se verán privados para siempre.
Pensándolo bien, son desgraciados. Infelices. Mercenarios de una guerra que ya han perdido. Porque la máquina de producir bondad, la de producir amor y solidaridad en el género humano, está encendida. Y nadie la puede parar.
Los accionistas del hambre tienen los días contados. Los mercaderes del paco van a morir de su propio veneno, antes de que caiga el sol. Lo que viene es Verónica, todas las Verónicas: el amanecer.
I
El del martes 7 de julio fue el noveno atentado sufrido por los Chicos del Pueblo. ¿Qué le molesta tanto al poder? ¿Qué es lo que lo incomoda?
¿Que el Movimiento pone sobre la mesa, sin especulaciones ni dobles mensajes, el tema del hambre? ¿Que repite hasta el cansancio que el hambre y la pobreza son la causa primera de la mortalidad infantil en el país? ¿Que no se puede entender que en la Argentina, uno de los mayores exportadores de alimentos, haya niños con hambre?
O tal vez lo que le molesta al poder es que los Chicos del Pueblo son la evidencia, la clara evidencia, de que otro país es posible. Y que otro mundo es posible.
II
Tras las amenazas e intimidaciones del invierno pasado, el Gobierno dispuso una custodia policial permanente en los hogares, los talleres y posibles nuevos blancos de los atentados. Pero muy pronto la retiró.
Se entregaron a la Justicia los números de los celulares desde donde se enviaron amenazas. Sin embargo, la Justicia no ha conseguido aún “abrir las antenas” ni cruzar los registros para localizar a los agresores.
Claro que en la causa de la efedrina, cuando buscaron revelar las “conexiones” de un candidato opositor, ahí sí las antenas de las empresas de telefonía se abrieron, como por arte de magia.
Al levantarse la custodia policial, Chicos del Pueblo solicitó su inmediata reposición, por seguridad de los niños y los educadores. El ministro de Justicia -hoy ungido Jefe de Gabinete- se excusó por “falta de recursos”.
También pidió Chicos del Pueblo la designación de un Fiscal Auxiliar, para sacar la investigación de su estancamiento y hallar a los responsables de los atentados. El Ministerio volvió a excusarse, con la muletilla de la “falta de recursos”.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oir. El Gobierno padece esa clase de ceguera y esa clase de sordera, sin remedio.
III
El 28 de enero de 1985, Michael Jackson, Lionel Richie y un grupo de estrellas internacionales del Pop grabaron la canción We are the world (Somos el mundo), cediendo los derechos a una campaña contra el hambre en el África.
“Somos el mundo -dice la letra-; somos los PIBES. / Somos los que hacemos el día más brillante. / Empecemos a dar: / ésa es la elección. / Estamos salvando nuestras propias vidas. / Haremos, de verdad, un mañana mejor…”
Casualmente, We are the world fue la canción que las estrellas del Pop entonaron juntas este martes 7 de julio, al despedir los restos de Michael Jackson en un mediático funeral que ya está dando la vuelta al mundo.
IV
Verónica tal vez hubiera visto esas imágenes en vivo, en la pantalla de la tele. Pero no pudo, porque un par de espectros indeseables, llegados del pasado, asalariados de algún verdugo, se lo impidieron.
Ahora ella tiene miedo. Y sobre todo, tristeza.
Los chicos le darán calor y abrazos. Todos los que hagan falta.
Los chicos harán que mañana Verónica empiece con una sonrisa, con una invencible sonrisa, su jornada.
| Miércoles, 08 de Julio de 2009 14:23 | |
(APe).- Esto parece una enseñanza del Tao: que en la fragilidad reside la verdadera fortaleza; que el arma más poderosa, capaz de disuadir a cualquier enemigo, es la mano abierta, el pecho desnudo; son los ojos humanos que taladran y taladran el infinito.
Qué decirle a Verónica, la muchacha que secuestraron ayer, la trabajadora de Pelota de Trapo a la que intimidaron, a la luz del día, sin capuchas ni barbijos, algunos matones a sueldo del poder. Qué escribirle.
Verónica no lee estas notas. Está lejos del mundo de la dialéctica y de los discursos. Lo de ella es la vida. Lo de ella es vivir y hacer vivir. Amar. Desde la cocina, preparando el alimento para los chicos, ama. Y al volver a casa. Y al entregarse al descanso y al sueño. Su vida, más allá de rigores y tristezas, transcurre entre distintas formas del amor.
Los secuestradores de Verónica no pudieron conseguir lo más hermoso de ella, que es su risa. La intimidaron, le hicieron sentir por un rato que eran capaces de hacer daño, pero nada más. De la alegría de Verónica y de su risa se verán privados para siempre.
Pensándolo bien, son desgraciados. Infelices. Mercenarios de una guerra que ya han perdido. Porque la máquina de producir bondad, la de producir amor y solidaridad en el género humano, está encendida. Y nadie la puede parar.
Los accionistas del hambre tienen los días contados. Los mercaderes del paco van a morir de su propio veneno, antes de que caiga el sol. Lo que viene es Verónica, todas las Verónicas: el amanecer.
I
El del martes 7 de julio fue el noveno atentado sufrido por los Chicos del Pueblo. ¿Qué le molesta tanto al poder? ¿Qué es lo que lo incomoda?
¿Que el Movimiento pone sobre la mesa, sin especulaciones ni dobles mensajes, el tema del hambre? ¿Que repite hasta el cansancio que el hambre y la pobreza son la causa primera de la mortalidad infantil en el país? ¿Que no se puede entender que en la Argentina, uno de los mayores exportadores de alimentos, haya niños con hambre?
O tal vez lo que le molesta al poder es que los Chicos del Pueblo son la evidencia, la clara evidencia, de que otro país es posible. Y que otro mundo es posible.
II
Tras las amenazas e intimidaciones del invierno pasado, el Gobierno dispuso una custodia policial permanente en los hogares, los talleres y posibles nuevos blancos de los atentados. Pero muy pronto la retiró.
Se entregaron a la Justicia los números de los celulares desde donde se enviaron amenazas. Sin embargo, la Justicia no ha conseguido aún “abrir las antenas” ni cruzar los registros para localizar a los agresores.
Claro que en la causa de la efedrina, cuando buscaron revelar las “conexiones” de un candidato opositor, ahí sí las antenas de las empresas de telefonía se abrieron, como por arte de magia.
Al levantarse la custodia policial, Chicos del Pueblo solicitó su inmediata reposición, por seguridad de los niños y los educadores. El ministro de Justicia -hoy ungido Jefe de Gabinete- se excusó por “falta de recursos”.
También pidió Chicos del Pueblo la designación de un Fiscal Auxiliar, para sacar la investigación de su estancamiento y hallar a los responsables de los atentados. El Ministerio volvió a excusarse, con la muletilla de la “falta de recursos”.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oir. El Gobierno padece esa clase de ceguera y esa clase de sordera, sin remedio.
III
El 28 de enero de 1985, Michael Jackson, Lionel Richie y un grupo de estrellas internacionales del Pop grabaron la canción We are the world (Somos el mundo), cediendo los derechos a una campaña contra el hambre en el África.
“Somos el mundo -dice la letra-; somos los PIBES. / Somos los que hacemos el día más brillante. / Empecemos a dar: / ésa es la elección. / Estamos salvando nuestras propias vidas. / Haremos, de verdad, un mañana mejor…”
Casualmente, We are the world fue la canción que las estrellas del Pop entonaron juntas este martes 7 de julio, al despedir los restos de Michael Jackson en un mediático funeral que ya está dando la vuelta al mundo.
IV
Verónica tal vez hubiera visto esas imágenes en vivo, en la pantalla de la tele. Pero no pudo, porque un par de espectros indeseables, llegados del pasado, asalariados de algún verdugo, se lo impidieron.
Ahora ella tiene miedo. Y sobre todo, tristeza.
Los chicos le darán calor y abrazos. Todos los que hagan falta.
Los chicos harán que mañana Verónica empiece con una sonrisa, con una invencible sonrisa, su jornada. |
Identidad, palabra, imagen…
Julio 11, 2009

Identidad, palabra, imagen…
Las palabras que no te dije son las que no sabía que quería decir. Desde que no hablo con vos me cuesta mucho escucharme. Ahora miro desesperada este lugar que desconozco, el afuera de un espacio donde antes me iba encontrando de a poco con tus palabras, que me devolvían lugaridad, y tus silencios, que me contaban quién iba siendo…
En la unión plena de nuestra incompletud perdí la noción de la frontera donde empezaba mi yo y terminaba el tuyo. Ver como te alejas es fragmentarme en pedazos inentendibles por el estallido enmudecedor del espejo de tu pupila. Patética confusión; mi reclamo a la nada por una imagen única que solo me devolvía tu mirada.
La experiencia de nacimiento del nosotros hablado, que nos dejaba crecer juntos, guardaba en la aparente mentira de su ambigüedad, la indiferencia desconocida e ilegible del reflejo… tu nueva imagen ante mi desata la desesperación de no verme allí, y la angustia de no reconocer tus rasgos en mis palabras vacías.
Me marean tanta familiaridad y extrañeza como trasfondo de figuras indescifrablemente cotidianas, que son todo lo que veo, mientras se desatan en mi alma alaridos de dolor indecible…
lanoe
día 4, no desearas la gripe chancho del prójimo
Julio 2, 2009
En el centro de Paraná las narices ya se acostumbraron. Los ojos afinaron el esfuerzo para poder ver a través de la espesa penumbra que habita el aire, generados por los cuerpos calcinados de gripe. Los más refinados compraron a precios altísimos unos raros filtros que se colocan a modo de barbijo y perfuman con exquisitos aromas intercambiables el aire que las personas respiran. Un destacado luchador por la salud y la alimentación del pueblo rural regala cientos de esos a sus peones que viajan amontonados en la caja de su camioneta.
Las calles del centro de Paraná están cada vez más vacías. Tierra de nadie, silencio de todos. Los edificios públicos mantienen escasa guardias abarbijadas, dispuestas a esgrimir sus raquetas de tennis contra el intento de cualquier virus marxista, o intervencionista, por ingresar en los pasillos de la casa de gobierno, en la municipalidad o en los tribunales.
Un anuncio de la Organización Mundial de la Salud Ideológica anuncio que el virus H1N1 puede alojarse en la superficie de las páginas de los libros, lo mismo que en sus tapas, sean estas tapas duras o tapas blandas. El comunicado se expandio con rapidez y una resolución del Ministerio de Obras Públicas obligó a las editoriales a realizar sus ediciones en papel látex, un nuevo soporte para la lectoescritura, que se destruye luego de su lectura. Los fuertes gastos provocados por la adaptación de sus maquinarias a la nueva tecnología requerida, son rápidamente recuperados por los ingresos que generan las constantes compras del mismo libro, ya que su destrucción inmediata e inevitable después de su lectura obliga a los lectores a comprar constantemente el mismo libro. Las bibliotecas públicas fueron cerradas y atapialadas. En la calle Urquiza, frente a la Facultad de Ciencias Económicas, el Centro de Estudiantes de dicha facultad decidió sacar todos los libros de la biblioteca y quemarlos públicamente. A modo de reprimenda a aquellos obstinados que aún no se deciden a abandonar su “amor por los libros”. Los demás centros de estudiantes de la ciudad repiten la acción. Al olor nauseabundo de los cuerpos mutilados se suma ahora el olor a quemado de los miles de libros que arden por todos lados. Un asfixiante bullicio emerge desde las incontables piras. El Colegio de Trabajadoras Sociales de Entre Ríos distribuye gratuitamente potes de alcohol en gel, indispensables para alimentar las hogueras editoriales, mientras una subcomisión de su comisión directiva saquea las panaderías de la ciudad para asegurarse la provición de bizcochitos y especiales durante el periodo que dure la guerra contra los chanchos.
Al cierre de esta edición las máquinas de escribir fueron requisadas por los organismos de control del Partido de Costa Salguero, bajo la excusa de que en sus mecanismos se aloja también el virus que luego se transmite a sus lectores. Por lo que la desprolijidad de estas líneas esta trazada por la violencia de los chanchos derechistas que piensan acabar con las personas en aras de las personas mismas.
by infoelnico
