dificultades para explicar el mal y al malo

octubre 16, 2008

cómo nos cuesta mencionarnos, decirnos, maldiciéndonos o bendiciéndonos, pero nombrarnos al fin

cómo nos cuesta explicar aquello que nos atraviesa, y la relación que desde adentro de nuestra mismidad se establece con determinada cosa del afuera. más complicado aún cuando esa cosa es un otro. es decir, otra persona, otro que también tiene su mismidad. y cuánto cuesta explicar cuando esa persona nos hace el mal, es decir que es malo. espero que no se entienda esto como un simple capricho infante –vos sos mala porque no me querés comprar el chupetín.

no, claro, la maldad viene dada por la servidumbre vil a sus reclamos psiquicos, no resuletos, y que en su renguera espiritual desparrama mierda. más lo peor esta dado cuando elige a quién disparar la mierda, y el enmierdado no puede explicarse, porque la táctica diversa de enmierdamiento de los demás se hace con un uso racional tal que no escatima reflexión. un instinto feroz se desarrolla en el enmierdador, el malo. quién no puede ver sino los colores de su dolor, y tiene que transmitir ese dolor a los otros, para complacerse, para sentirse acompañado, y muchas veces, experimentar que alguien esta por debajo. por el sólo placer de escuchar el sonido de los huesos de las personas cuando las pasa por encima, con todo el peso de su racionalidad, con todo el peso de autoridad, una autoridad con pies de mierda.

el silencio silencia las voces de los sin voz. esto que parece no decir mucho, dice cuando lo que dice sale de los que no pueden decir, porque el lenguaje no esta acostumbrado a decir el mal, sino a expresar el mal. que no es lo mismo. porque al decirlo le ponemos un cascabel al chancho, y al expresarlo, es que exhalamos el mal, somos el mal. entonces, dejar el lenguaje malo por un buen lenguaje, que este sujeto a las necesidades de libertad, y de comunión de la spersonas, de los pueblos. es ahi a donda hay que llegar, y desde donde partir.

en cambio el malo no se muestra, y cuando lo hace lo hace sin desnudarse. el malo no sabe de sol, el malo pertenece a la oscuridad, pero no la oscuridad de las estrellas, de lo hermosamente onírico. lo suyo es la penumbra de su propio dolor, desde la cual desparrama hiel para los demases. desde la cual extiende sus garras, sus palabras cargadas de veneno, y con su timbre tan presente, aplasta los sonidos de la vida.

en síntesis: ¡malo, tu ecología acústica esta contaminada!

sin más y con mucho dolor

elnico

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: