banco de caricias

enero 7, 2009

sube y baja corazon

–guarda tus caricias en un plazo fijo con garantía de devolución –me dijo, acurrucada entre el murmullo de mi taquicardia infantil, y el resoplido de una sinositis endemoniada, mientras mis dedos acariciaban su rostro y sus manos.

su frase me dejó descolocado. hasta entonces apenas había logrado sortear la distancia que nos separaba. y justo en el instante en que logre tenerla entre mis brazos me deja pagando con un puñetazo al medio de mi ego. toda mi construcción de ensueños rodó por el suelo llano y pedregoso de sus palabras. una vez más mi torpe renguera tropezo con la realidad faldera.

quice hacerme el cocorito, gambetearla de utópico, jugarla del que no actúa de acuerdo a la racionalidad instrumental, pero las suyas fueron palabras cargadas de gravedad. eran bólidos cayendo sobre mi tinglado de telaraña, fina telaraña atada con caricias y susurros. nada más queda. sólo navegar por las frías aguas del capitalismo en busca de un beso nuevo, con lo que cuesta armar un full. pero ni siquiera eso. ni siquiera me permitió insinuar un chin- cchon que ya me cortó: menos diez ella, yo… me fui.

camine el camino de vuelta, escuchando a tientas una radio perdida en el aire, sin voces, sin música, sólo ruido, y el sonido de los pensamientos estrellarse contra las paredes de las palabras. me vi desnudo, ridículo, empequeñecido, reducido, maniatado, silenciado, menoscabado, sólo soy un pobre agujero.

choborra

en una mano un puñado de caricias y en la otra una botella vacia. dado que me encontraba sin papel y sin tinta, me arrojé a la bana tarea de llenar esa botella con aire en frasquitos, es decir palabras -porque las palabras son eso, aire dentro de diminutos frasquitos, que en realidad son burbujas, o bombuchas que al explotar o romperse suenan de uno u otro modo. tampoco econtré un corcho para tapar la botella, es por eso que se me escapan los mensajes. y al caminar dejo un tendal de frases y de acentos, de tequieros y nomeolvides, de promesas y de prosillas que espero que alguien las escuche y que sepa abrir la puerta para ir a jugar…

puerta

by elnico

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One Response to “banco de caricias”

  1. c Says:

    Maldita pluma!!! Eres la envidia de los dioses nico…


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