perspectivas de la vida y de la muerte

julio 15, 2009

su cuerpo se estremeció de dolor, el más intenso dolor que haya sentido en toda su vida, se asustó, quedó ínmovil, pero pronto comprendió de qué se trataba. ese mismo dolor era el prólogo de su muerte.  en segundos nada más sus músculos se contrajeron, sus huesos empezaron a ceder al poderoso embate de las plancha gigante de hierro que oprimia sus costillas. la sangre fluyó con una intensidad inusitada, la respiración se aceleró, cada vez más corta, agitada. intentó gritar, expulsar su dolor en un alarido que desgarró su garganta, pero no pudo, todo el aire contenido en su cuerpo slió derrepente, todo el aire que desde su nacimiento fluye por sus diminutas venas, por sus tiernos músculos, ese aire añejo, un aire profundo guardado en las cavidades de su cuerpo desde que nacio a orillas del arroyo atoñico, en los alrededores del basural de paraná, ese aire que la había acompañado en su corta vida salió repentinamente, sin que ella lo quisiera, salio desobedeciéndola, ya ni su cuerpo le pertenecía. acostumbrada a que nada le pertenezca, esta vez tampoco su cuerpo fue suyo, y su aire salio con fuerza desgarradora por la garganta, como un torrente de aire, una columna invisible que al salir, avasalladora, por su cuerpo arrasó todos los órganos que encontraba a su paso, y desagrró hasta destruir su garganta. el dolor fue total. pero el grito no salio de su boca, nada emergió de su cuerpo, sólo el silencio, sólo las estridentes notas que la muerte le arrancaba al detonoar sus órganos internos. su cuerpo, al borde la muerte, tampoco le pertenecía, ahora era de ellos, esos extraños, grandulones, que se divertían explotando sus entrañas. su muerte -pensó- tampoco le pertenecía.

nadie vino en su ayuda, como nunca antes nadie había ayudado tampoco a su vida, ni la había acompañado. la violenta muerte cornó su violenta vida, repleta de ausencias, llena de soledades, su fallecimiento es  su vida.

si repasamos los hechos, el intersticio en el tiempo que desencadenó su muerte nos vemos que primeramente fue el miedo, el saberse observada, escuchada, olfateada, percibida, perseguida. se detuvo, quieta, espectánte, rogando que sus chacales amenazadores no la vieran, que se vayan rápido, que distraigan la mirada en algún otro sitio de la casa. así ella podía moverse sigilosa, calculadamente, como lo había hecho hasta ahora, en busca de comida, o refugio para el intenso frio que apretaba sus pulmones y apuraba su paso, hasta llevarla a cometer torpesas como esa. ahora su vida pendía de un delicado instante. un diminuto movimiento, el crujir de una de las cientos de hojas secas que había en el lugar, el movimiento de los miles de fierros y latas errumbradas que hay en el sitio, cualquier ruido podía desencadenar lo peor, lo más temible. ¿qué es lo más temible en una vida llena de tantas privaciones, marcada por mil vejaciones?

vaya uno a saber qué fuelo que le pasó, si el hambre, el frio o quizás el amor ¿por qué no? ¿son suceptibles de amar y de ser amados estos seres, esta clase de ciraturas que nacen y mueren anónimos, a orilla de un arroyo alimentándose de la basura, sin educación, sin familia, sin más que persecución y muerte? no sabemos, y tampoco podemos imaginarnos, qué fue lo que la llevo a dar ese paso en falso, ese movimiento de más que llamó la atención de sus perseguidores ocasionales.

–es una cuestión de perspectiva –le dijo el uno al otro, agitado por el esfuerzo, mientras ambos rompían en pedazos el cuerpo de la pequeña, oprimiéndo una plancha de fierro oxidada contra su cuerpo, tendido ya en el suelo. desde su óptica, lo que nacía como diversión, como entretenimiento y pasantiempo, como ocio destructivo, significaba el final de una vida. pero claro, cómo iban a saber que se trataba de una vida, si nunca había aparecido en televisión.

Al terminar su faena homicida los dos sujetos se secaron el sudor, ahogados por la risa y la alegria mientras se limpiaban las manos ensangrentadas. en el suelo, contra el zócalo, tras la placa de herrumbre, abajo de una mata de hojas secas, yacía el cuerpo sin vida de la pequeña. una pierna, una piernita débil y blanca, junto con su cola delgada y larga, se dejaban ver inmóviles, como certificado de defunción.

elnico

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8 Responses to “perspectivas de la vida y de la muerte”

  1. lenigar Says:

    Pucha amigo!, pobre laucha!, jaja, ahora me dio más lástima todavía!.
    Pero que bien que relataste las sensaciones de ese pobre animal. Y qué bien que la hiciste hernán, ahora que pienso cuántas veces el cachorro humano deviene rata, ratón o laucha y sufre la vida y la muerte igual que ellos. Por lejos, uno de tus mejores textos. Seguro se te revolvieron algunas tripas al escribir, las palabras fueron crueles, pero no hay mejor forma de mostrar lo crudo de la vida. A veces parece que vivimos en cajas de vidrio… pero para muchos seres vivos, la vida es cruda y solo eso, supervivencia y solo eso, resistencia, astucia, descanso siempre trunco.

    Uno de tus mejores textos.

  2. Román Says:

    Excelente cumpa. Es estratégico, porque al nunca nombrar a la ratita, obligás al lector a buscar el objeto denotado y mientras tanto atrapar la atención con toda la descripción y la serie de reflexiones alrededor. Sobre el tema de la longitud de agunos textos, si te interesa después te doy mejor mi idea, porque capaz no me expliqué bien. Un abrazo Nico.

  3. Florencia Says:

    Nico, cómo explicarte..? Me sentí una rata.. Las sensaciones vienen y van.. gracias por este puente de palabras. Espero poder contribuir con él desde mi más humilde lugar. Un Abrazo Fuerte Nico.. Sigamos despreciando la muerte!

  4. Mati Says:

    Nico, fuiste injusto conmigo porque cuando empecé a leer este pedazo de talento ya sabía de quién se tataba. Más allá de eso, la forma en que está escrito juega todo el tiempo con la posibilidad de que sea una persona real de nuestra amada ciudad y me impresionó como lo relataste y lo describiste. La cuestión de la enajenación (si se puede decir así)choca mucho también. Me encantó, me llegó mucho.Un abrazo grande…

  5. carisss Says:

    nico, te dije alguna vez que me encanta como escribis? Abrazcetes bombon! cuidate muchio!

  6. Zen Says:

    y el cadaver? qué pasó con el cadaver? dónde fue a parar? asesssinooo

  7. Sil Says:

    q graaaande!! un lujo leer cosas asiii!!!
    besotes Nico de una amiga de Chajarí…

  8. feanor Says:

    un animal literario, un seductor nato de metáforas, una bestia con instinto lingüístico asesino!


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