La Entre Ríos que Urquiza soñó

septiembre 5, 2009

Triste condena para un pueblo y sus tierras. Su fuente de riquezas es su destrucción, sus héroes se vuelven héroes por defender aquellos que los aniquila, y en ese ejercicio incesante de la autoeliminación obtienen dinero para administar mas o menos dignamente lo poco que de vida les queda a sus vidas ya robadas, ya empeñadas, ya sufridas y extirpadas. Una provincia zoombie que se tambalea desde una orilla a la otra, pidiendo a gritos insertarse en el mercado esclavista mundial. Esa especie de película de terror ya vista, y archireconocida, en la que advertimos con facilidad el cierre y las costuras de los trajes de los monstruos. Películas en las que sabemos de memoria el texto de los diálogos que componen la trama. Conocemos de sobra a cada uno de los actores, y sabemos en cuáles otras películas de terror acturaon, algunos de reparto, y otros con papeles protagónicos. Esta es una película en la que la única palabra que no se escucha es la que vale.

Una palabra, no dice nada, y al mismo tiempo, lo esconde todo.

El ministro de economia de la provincia de Entre Ríos, Diego Valiero, está preocupado por la salud de todos los entrerrianos. Dice, cual Robin Hood embravecido, que los ingresos proyectados para este año, provenientes de la exportación de soja llegan tan sólo a la mitad. Y asegura que con esto no nos alcanza ni para comprar los ingredientes de una buena picada el domingo al mediodia. Este buen señor comparte con el genial guerrero de la libertad y de la defensa del individuo, Alfredo De Ángelis, la tarea histórica de reivindicar a cada uno de los pobladores de esta provincia con sabor a Round Up. Y en especial a aquellos capaces de invertir cuantiosas sumas de dinero para obras y emprendiemientos económicos, esos -dice Valiero por las noches, refiriéndose a los valientes hombres de negocios entrerrianos y parafraseando al comunista Bertold Brecht- esos, esos son los imprecindibles. Ambos, De Ángelis y Valiero saben, pero no lo dicen en público, que coinciden en un punto fundamental: la soja es la herramienta fundamental para la salud de este pueblo. La soja es la piedra de toque de esta provincia. Y cualquiera que toque a la soja será una piedra en el camino. Soja o muerte, jamás erramos. El bienestar económico de todos los entrerrianos pende de las avionetas fumigadoras, y cada vez que uno de estos aparatos pasa sobre el techo de mi casa, recibo descamisado y con orgullo esa lluvia santa de glifosato sanador. También me pasa que cada vez que veo desfilar lento y soberbios a los mosquitos fumigadores por las rutas de la provincia, me dan ganas de detenerme con la mano en el pecho y entonar las estrofas de la marcha de Entre Rios.

La Entre Ríos que Urquiza soñó

Lindos sueños lo de este hombre, apenas un pequeño productor de la zona litoraleña, invercionista valeroso, hábil para la guerra, estadista y seductor, la síntesis perfecta entre un Valiero y un De Ángelis.

elnico

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5 Responses to “La Entre Ríos que Urquiza soñó”

  1. feanor Says:

    La soja es el nuevo caudillo!. Nos tiene engañados a todos, trabajamos para alimentar cerdos y vacas, o sea, trabajamos para vacas y cerdos. Muy requetebueno el artículo don, y muy útil el detalle que usté nos hace notar: el himno entrerriano está desatualizado. “La entrerríos que Monsanto soñó” así debería rezar, o “la entresojas que el campo soñó”. Si al menos pudieramos soñar…

    Pero sin lugar a dudas, en este testo como en el otro, lo que deja sin aliento es el final: lapidario, lacónico, contundente, intempestivo, fulminante. Nada que la soja no pueda lograr, pero usté lo logró con palabras que son mucho más potentes cuando de resistir climas adversos se trata.

    su humilde cumpa de batallitas transhumanas

    opium negrum

  2. Pablo Says:

    Muy bueno Nico !!
    Como decian las maestras de antaño… “Continúa así!!!” jajaja

    Un abrazo!

    Pablo

  3. alejo Says:

    que buena foto en palabras che, la bestia nos lleva puestos acelerando en la curva, todo ta patasparriba la guitocracia va desbocada a estrellarce contra el desierto, y entonces ahi como dijo el indio, limpiense el ojete con la guita y hagan un fueguito y cuando se apague, capaz que entonces nos ponemos a mirar para arriba y a sentir que somos una pelota de agua que viaja entre las estrellas. abrazos y empujones

  4. María Graciela Goette Says:

    Nico te lo puedo raterear para llevarlo al aula?Está re bueno…además vamos a cantar esta nueva marcha de Entre Ríos.ja jaaa besotes Graciela

  5. María Graciela Goette Says:

    Tenemos nueva marcha y nueva oración.Padre nuestro que estás en la soja,santificado sea monsanto,venga a nosotros el glifosato,hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.El alimento transgénico dánoslo hoy y perdona nuestra ignorancia con la naturaleza,así como nosotros perdonamos al capitalismo y no nos dejes caer en la tentación de aplicar y reconocer el conocimiento de los aborígenes y líbranos de las semillas no modificadas genéticamente.Amén


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