una mañana lluviosa

febrero 1, 2010

Una mañana de lluvia, un viejoamor que me visitainesperadamente, un comentario en este blog.

Hoy amanecio lloviendo. Me lo dijo el ruido del agua sobre las desmesuradas hojas del magnifico banano que el maléfico vecino no tardará en obligarnos, con tono justiciero, a cortar. Es que hay gente que no soporta que alguien pinte por fuera de los contornos del dibujo. En Fin. Hoy llueve. Ya me lo había anticipado el viento fresco, y las nubes redondas, regordetas, y rozagantes que por la noche se paseaban lentamente por el cielo, como cientos de elefantas parturtientas que buscan un buen lugar en donde dar a luz. Fue así que cuando me desperté caian elefantes desde el cielo. Y el vecino de al lado salio a espantarlos, obvio, con un rifle de aire comprimido, mientras su esposa rezaba un rosario en el comedor, junto a un altar con la imagen de San Roque (que este elefante no me caiga ni me moje).

Pero como decía, en el patio los elefantes aún caian y continuaban mojándolo todo. Incluso la ropa que se estaba secando. Y lo más probable era que ya hubiese estado seca. El holgazaneo continuado ha cumplido su cometido de dejarme sin ropa limpia. En el patio, bajo los bananos y los elefantes, entre las putedas y los disparos del vecino, entre el olor a rancio que exhala su casa, la ropa y las toallas limpias se llenaron de agua. Pero hete aqui que las lluvias siempre fueron buenas compañeras para las palabras. Entonces me ayudaron a combatir la repugnante sequía de años sin habla.

El negro dejo unos comentarios en el blog. Este blog que se pensó casi colectivo en su momento. Un recipiente para ser llenado, escrito y contado entre amigos. El negro que en medio de su viaje por las estrellas volvio a estas tierras y con idioma claro y sencillo dijo que él también es guisón. Y dijo, además, muchas boludeces y adulaciones varias, a las que ya nos tiene acostumbrados y que desparrama, para variar, cuando no nos manda nada para leer, y se redime conmentando largo los post que hago, consciente que este blog tiene menos esperanza que el gobierno de cristina.

Seguía lloviendo en mi mañana larga, llena de elefantes, de bananos sonando como cajitas musicales, de vecinos disparando, puteando y rezando, de negros viajando y comentando, y de amores visitando, cuando me avisaron que vinieron, que vinieron quienes se llevaron, de mi un pedazo de calor. Lo digo en plural, por débil que soy nomás, pero sabrán que es una persona sola. y me avisaron dónde estaban. Cargué la mochila (ya vieja y acostumbrada) un paraguas, que mas dejaba pasar de lo que paraba y caminé. Caminé por las baldozas flojas, adrede, buscando algo en ellas, buscando que me salpiquen, que me ensucien, buscando ser otro, deseando serlo, transformarme, mutar. Y sólo mudar (de quedarse mudo) pude cuando la vi, nuevamente, la vi, a ella o a lo que de ella recordaba, en síntesis con lo que ahora veía, y buscaba en qué parte de sus palabras, en qué zona de su mirada, tal vez en sus labios o en sus mejillas, ella guardaba eso de mi que tiempo atrás me robara. Llegué con la punta de los zapatos mojados, y la esperanza humedecida envuelta en una servilleta de rotiseria.

Mientras tanto las elefantas en el cielo mudaron su forma, y se volvieron un sólo gris, de piel gaseosa y sustancia nebulosa, sin orejas, sin piernas, sin trompa. Sólo elefantéz por doquier.

elnico

01/02/10

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5 Responses to “una mañana lluviosa”

  1. mabel o. Says:

    Hay Nico que lindo ese fluir de palabras, que conectan con sentimientos puros!
    Abracitos

  2. Sil Says:

    buenísimo Nico!!! me gustó mucho… de repente senti identificarme an tus palabras!!

    abrazos colega!!!

  3. negro Says:

    Me saco el sombrero.
    Uste dio en la tecla, mi amigo, y es que hay momentos en los que no nos salen mas que comentarios. E incluso extraniamente, uno se vuelve el comentario de un comentario.
    Sera un placer para mi escribir aqui algo, cuando logre ponerle palabras a este desorden tan ruidoso y tan poco claro.

    Por lo pronto quiza pueda decirte, aquello que alguna vez cantamos “dicen que viajando se fortalece el corazon, pues andar nuevos caminos hace olvidar el anterior”

    Desde algun lugar flotante,
    salivando en otras lenguas, que no la mia,
    le dejo diez decimas de saludo hermano

    negro

  4. Román Says:

    “que vinieron quienes se llevaron de mi un pedazo de calor”. Hermoso.Aquellas relaciones cíclicas, queparecen volver, siempre fundantes.
    Un abrazo grande Nico, desde estos nuevos lugares comunes, vestidos de ayer en algunos momentos, pero siempre con nuevos sentidos en esta nuestra perdurable vida. Román

  5. papi Says:

    si en el lamento sublime de la vida
    uno encuentra el destino en un alma perdida
    es por que hayo un rayo de felicidad
    de aquellos que conforman la misma.

    existen nico varias clases de personas
    estan los que miran su sendero y caminan en el como quien lleva la carga mas pesada del mundo.
    existen los que caminan sobre el como viendo el horizonte como objetivo a lograr.
    estan los que mientras caminan ven el paisaje sin mirar hacia donde van.
    y existen los que combinan todo a la perfeccion caminando en el sendero de la vida que les toco sin culpa pero sin dejar de disfrutar el paiseje sin distraer la mirada del horizonte capturando en su corazon todos los rayitos de felicidad que son el componente humano mas preciado como el verdadero objetivo a lograr.

    el viejo


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