Prolijo hijo de puta

junio 6, 2010

(Volviendo del amor, malherido)

Prolijo. Totalmente vestido de negro. Sus ojos eran claros, su mirada no. La barba corta, bien arreglada. Lo rodeaba un cierto aire de persona mayor. De hecho lo era. La negrura de su atuendo, la uniformidad, sus movimientos lentos, renegando del mismo cuerpo, destacaban del resto. Colorido y desparejo amasajo humano de jóvenes reciénsalidos de la adolescencia. Él, en cambio, adolecía de juventud.

Mostró la hilacha una tarde somnolienta, cuando la clase alcanzó su grado mínimo de atención, y en la atmósfera sobrevolaban despacitamente las palabras, que adormecian a todos los que las respirábamos. Esperó hasta el momento más inesperado, cuando parecía que todo se diluía en el mar de los olvidos, y haciendo gala de un refinado sentido del dolor, introdujo con incisiva suspicacia la pregunta necesaria para ser desterrado de los lazos de fraternidad dentro del curso: profesora, usted dijo que el trabajo práctico lo entregábamos hoy.

Desde entonces nada fue igual, eligió el daño como método para catapultarse a la popularidad. Un cierto gozo podía percibirse en su rostro cuando vencíamos las barreras del lenguaje para maldecir todo su linaje. Pero como dicen por ahi: el que mal hace mal acaba. En el aula nos conocemos todos, y a cada chancho le llega su San Martín…

elnico

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: