Buen viaje Pan de Leche

abril 1, 2011

Era la hora en la que la ciudad hace silencio, y ya ibamos por el tercer vino. Solo las campanas de las iglesias dialogaban en la noche. Pan de Leche se sacó los zapatos, su campera de lana comida por la pobreza, el gorrito también lo dejo a un costado, “nunca transpiré tanto” me confeso “aqui en Argentina hace mucho calor, y húmedo, no es como allá de donde vengo, en Alemania el frío es diferente”, y reímos juntos conversando largo y tendido.

Ambos nos conocíamos hasta el tuétano. Después de un año de convivir el uno en el otro y el otro en el uno sabíamos de todo. Las rabietas que nos agarramos, las chinches, los caprichos, nuestros gustos. Las mas de las veces nos peliábamos y dejábamos pasar el tiempo sin hablarnos. Incluso no han sido pocas las ocasiones que quise hacerlo a un lado, y hablar de mi en el escenario, entonces Pan de Leche me hacía alguna zancadilla y tomaba la posta “guardalos debajo del colchón” le gritaba enfurecido a su madre, pura honestidad el pibe.

Anoche recordamos el princpio, cuando nos presentaron una tarde del año pasado. Nos vinimos a la casa y preparamos el mate, pero él no tomaba mates. Fue duro convencerlo para que se iniciara, le dije que asi sería mas facil, que se familiarizaría con la Argentina y que nos ayudaría a entendernos. Pero no había caso, creo que finalmente aceptó cuando a instancias de la visita de una joven Pan de Leche agarró el mate y le pego unos sorbos como el mejor de los baquianos con tal de impresionarla. “En eso nos parecemos” pensé cuando lo vi con la sonrisa de oreja a oreja, tratando de disimular el gesto del desagrado que la rudeza del mate le provocó, y hablaba profusamente de sus viajes por el mundo, de la opulencia de la guerra en todos lados, el sonido de las bombas, y la reina miseria. Entre oras cosas tratando de impresionar. Porsupuesto que la joven termino la charla y siguio su camino lo más campante, sin reparar acaso en las emociones que había provocado en el enamoradizo Pan de Leche. Sin siquiera decir nada, Pan agarró sus cacharpas y me pidio que le abriera, se fue solito camino a la escuela de música donde lo esperaban su madre y hermanos en el carro. Al otro día nos embriagamos juntos, para olvidar las heridas del desamor.

Me contó de Ivette y de todas sus diabluras, de cómo conoció su cuerpo tendido entre los matorrales a orillas del rio cuando se fue a lavar la ropa. Las noches que se la pasó intentando reconocer su voz en la oscuridad, la obscenidad de sus palabras, las ondulaciones de su cuerpo. Supe de las persecusioines y del peligro, las veces que para salvar su vida tuvo que delatar a algún amigo. Habló de las traiciones a las que nos obliga la cercanía con la muerte y el ejercicio cotidiano de contradicción que hace uno mismo cuando no le queda nada en este mundo mas que perder las cadenas que lo atan al capitalismo. Pudo describir, a pesar del vino, y con lujos de detalle, el sonido diferente de las bombas en cada punto del globo. Hablamos de la guerra de los treinta años y del conflicto en libia. Charlamos sobre la guerrilla latinoamericana, se reconocio ferviente guevarista, admirador de fidel, pero quedó deslumbrado con el peronismo. Le enseñé la primer estrofa de la marcha, para que la canté y recuerde estos pagos, y ya jugados por el vino nos pusimos desaforados a cantarla “mi general, cuánto vales, Peron, Peron” y nos abrazamos, reimos. Hasta que alguien, seguramente algún radical vecino, grito fuerte para que callemos. Entonces seguimos.

Nos reconocimos hermanos. El uno ligado al otro, donde sea que viajemos lo llevara a uno consigo. Nos miramos hondo, como tratando de averiguar el codigo del otro, la clave secreta para desactivar ese mecanismo y llegar a los más profundo. Para que esa transformación en el escenario, esa ida y vuelta entre su persona y la mia, sea perfecta. Entonces continuamos bebiendo, con la idea sensata que el vino nos volvería transparentes, y podriamos leernos sin problemas. Casi como una meditación el vino, como si de vaso en vaso alcanzariamos a iluminarnos.

y se nos fue la noche, la luna escondida. Pan de Leche me confeso haber tirado la caja al río, y le pregunté por qué hizo tamaña estupidez.Nos colgamos hablando un poco sobre la magnificencia del Paraná, pero después nos introdujimos en la naturaleza de su honestidad y salio a la luz el enjambre de problemas que le trajo al pobre Pan desconocer su orígen, aunque sea el nombre su padre, su nacionalidad. Con los ojos lagrimosos me contó del vacío que eso le provocaba y la presencia siempre aplastante de una Madre, como Coraje, que todo lo soluciona, medio bruja o vidente, siempre esquivando las balas. Ya cansado de empujar el carro y vagar eternamente Pan de Leche quiso ser héroe, o simplemente hacer bien su trabajo, pero supo con amargura que ni la honestidad, ni la gloria, ni la sabiduría, ni la virtud son buenas compañias para este mundo al revés. y sus palabras cayeron como cae el rocío y luego la escarcha.

Nos abrazamos en silencio, como dos borrachos que se revelan la verdad del universo. Después reimos nuevamente. Pan de Leche tomó sus pocas cosas. Le envolvi un poco de queso para que tenga en el camino, quise darle plata, pero no me la acepto. Nos despedimos en la vereda, me dijo que le mande saludos a Mario Kennedy, que no se enoje tanto me dijo. Pero no nos animamos a decirnos adios. Simplemente comenzó a caminar rumbo al río, con un leve tambaleo, y los calzoncillos en una bolsa.

 

elnico

 

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7 Responses to “Buen viaje Pan de Leche”

  1. Julian Says:

    Nico, te pasaste, está genial!! un abrazo hermano

  2. eduardo Says:

    el arte es un submundo que solo habitan los seres con sentimientos profundos. los sentimientos son esos sentires que nos hacen cosquillas en el centro de nuestro ser.nunca jamas te despediras de los personajes que te dejaron que los habites. solo vuela con tu sueño de ilucion y esperanza no buscando el exito. que son cinco letras que confunden al mas entendido. busca la alegria de disfrutar lo que haces soñando que has dejado un regalo lleno de cariño que es la actuacion de corazon.

    el viejo

  3. maris Says:

    los calzoncillos en una bolsa significa que anda en pelotas?

  4. maris Says:

    Yo vi la obra sin que vos lo sepas. ¿Por qué mi chiste es malo y el tuyo no? Se viene el estallido eh

  5. maxzit Says:

    Faaaa, y cuando se nos vaya Mario…?
    Cada dia me sorprende mas ud…
    Decì que a mi no me da todavia por escribir sobre mis personajes internos, será que todavia no flotan como los suyos… Bueno, por suerte que no, porque no se con que nos encontraríamos.. jejje… me divierte mucho “migo”


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