de los reyes de la desconfianza

mayo 20, 2011

para los pulidores de lentes, aquellos que se asustan de ver un culo sucio, y denuncian el barrito en el bidet ajeno

Se sentaba todas las noches en su ventana para ver pasar los barcos, y a los sucios marinos gritaba sandeces sobre su desparpajo. ¿Qué hondo misterio la llevo a aborrecer tanto a quienes navegan el negro mar?

Nadie lo supo, y tal vez nadie lo sepa, sólo algunos sospechan de un primigenio dolor, madre de todas las desconfianzas, fuente de tan arraigado escosor.

Un día la vi levantarse, y así nomás sacarse de encima un amor. Qué digo uno, media docena tal vez, de un solo manotazo tiro por el suelo mas de 15 años de afectos y calor.

Qué sabrá el negro mar de batientes oleajes, si la espuma misma nace de su mirada italiana. Acostumbrada a la rudeza de las rocas, se hielan sus ojos y sus palabras mordaces.

Nada en el mundo sabe de honestos. Lo suyo es la decepción constante. Heredera del desarraigo, monologueando sobre la traición. Apenas unos pequeños lazos contados con los dedos de la mano, y una asfixia permanente multiplican su grito, que nace solito desde lejanas y cercanas leyendas. Habitante de un mundo de hadas, y por las mañanas envuelta sólo en reyertas. Ay! Pobre alma suya, exiliada en un mundo de fantasía, mientras todo lo material se desvanece en el aire, ella resiste desde castillos celestiales. Nadie sabe lo que pueden los relatos, tampoco saben lo que esconden esos relatos. Atenti al caso, que todo lo que brilla no es cuento, y la desconfianza no es el único lenguaje. Pensar que descifrar el mundo pasa por denunciarlo hediondo, es casi tautológico. Y de paso resignamos cualquier posibilidad de interpretación. Tan sólo tomar mates y fumar en un recodo de la vida, esperando que pase el guachazo, casi agazapado, en la seguridad incierta de un enunciado generalizado que nada dice, poco esfuerzo implica, y que resulta casi como disparar perdigonazos para todos lados, por las dudas, dijo un cura, o como dijeron otros antes “algo habrán hecho”

Parece mentira como se nos cuela el enemigo por entre cada palabra. Que no nos quiten la alegría, ni el silencio, ni la mirada sincera para percibirnos, escucharnos y comprendernos.

elnico

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: