a la campaña contra las madres

junio 14, 2011

Enciende uno la radio y sólo escucha Shocklender, Madres de Plaza de Mayo, Corrupción y Bonaffini, gobierno. Una jaula de palabras tiende el multimedios para encerrar un sueño, si claro, un sueño compartido por cuatro o cinco, ¿qué digo?, más aún, generaciones de argentinos que saben de luchar contra la tiranía.

Ellos nos vienen a hablar de corrupción. Los que robaron nada mas ni nada menos que bebés, los que fundaron su imperio mediático sobre el atropello, la mentira, la manipulación, la extorsión. Ellos son ahora los portavoces de la república, los agoreros del deber ser. Los que nunca pudieron ser sino a fuerza de fuerza, que no es mas que la razón de las bestias.

Vienen a pegarle a una mujer. Como siempre, a una mujer. Si salgo sabe la historia argentina es de mujeres valientes. Si algo sabe la historia del silencio es de quemar mujeres. Lo hicieron antes durante la inquisición, lo hicieron antes cuando una mujer se les planto y dijo beneficencia no, justicia. Lo hacen hoy echando en la hoguera a una mujer guerrera que supo enfrentar generales, mientras que los que la acusan sólo supieron festejar los arrebatos y el proceso de degradación nacional.

Remueve el entripado tanto desparpajo. El clarín junto a la biblia y todo al lado del calefón. Buenos tipos en las radios nos hablan como amigos, quieren hacer clubes con nosotros, y más que el club de la tarde son el club deleznable. Si en algo se entrenaron los agentes del improperio es en traficar las voces del imperio entre risotadas y abrazos, entre vanalidades y gansos, palabrerío barato de refinada hiladura que busca confundir hinchazón con gordura.

 “Nos hablan de moral con la bragueta abierta”, diría en una síntesis superlativa otro blanco, de esos a los que se le tira, claro está, el negro Moyano. Esos mismos, los de la bragueta, o como diría otro cómico, los de carpa abierta, hablan de corrupción cuando son los hacedores del dolor. Trafican miedo, artesanos de la paranoia, trabajadores de la despolítica, obreros de la descomposición social. No unen a las gentes, las dividen, las atomizan, para dejarlas aisladas, desconfiando los unos de los otros. Eso si, todo entre risas y alegrias. Hablan desde un desconcierto administrado, cuya resolución tiene mucho de pautado, e ingresan a los oyentes en un sendero de sandeces por el que el resultado aparente, siempre ocasional, llega idéntico al mismo sitio, en el que los malos suenan a políticos, y mas si son de corte popular.

 Sueñan ya con un run run silencioso. Suenan no más estridentes, como en 2008 cuando se querían llevar puesta la historia en nombre de algo así como el campo. Replegaron y barajaron nuevamente, soportaron duros golpes: la ley de medios, la cusa Herrera de Noble, Clarin miente. Hoy avanzan de a poco, erosionando por diferentes frentes: la van por la personal hacia cristina y su entorno, hablan de lipotimia, cansancios y enojos; luego avanzaron por sus pilares mas fundamentales, en el plano del trabajo tratando de destruir a Moyano, y en lo que a la sociedad respecta desbaratando el matrimonio de lucha y dignidad que las madres representan.

 Nada del otro mundo, todo de este, parte de la lucha que se nos viene. Otrora fue Braden, hoy le toca a Magnetto, oligarquía y corporaciones no saben articularse y lo hacen momentáneamente sobre otros factores de poder. Militares, embajadas, hoy simplemente los medios. Sin desconocer cuando lo hicieron montados al movimiento popular más importante de la argentina, y dieron nacimiento a eso que denominamos menemato, cuyos protagonistas siguen candidatos. Hoy nos devuelven la cara de un país incierto, que se divide entre entenderse y boicotearse, con grandes sectores de la sapiencia, de espaldas al momento, viéndose sólo el ombligo, desconociendo la contienda y las necesidades del entuerto. Saber cuál es el enemigo primero, y luego los demás, Con tener sólo eso claro podremos escapar a la jaula de palabras que nos tiende el pulpo imperio, a través de sus soldados virtuales, esos que nos hablan con palabras amigables. Quizás sea necesario releer viejos clásicos ya prender de la sagacidad de una gran intelectual como lo fue caperucita roja cuándo preguntó ¿qué ojos tan grandes tienes, y qué dientes enormes tienes abuelita…? Ya sabemos para qué son.

 Que el ruido no nos tape el bosque, porque el bullicio arrecia cuando es necesario confundir. Ya lo sabe tachuela, y todo el periodismo independiente: a río revuelto, ganancia para la oposición…

 

elnico

Anuncios

2 Responses to “a la campaña contra las madres”

  1. el viejo Says:

    seria muy bueno que estos comentarios tan certeros he informativos tuviesen un alcance mas masivo. congratulaciones pibe


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: